viernes, 10 de octubre de 2014

CONTEXTO HISTÓRICO DE LA LITERATURA JAPONESA-LITERATURA I BLOQUE II

CONTEXTO HISTÓRICO DE LA LITERATURA JAPONESA

El pueblo japonés es sumamente consciente de su pasado histórico. Como materia curricular la historia goza de gran importancia, tanto en las escuelas como en la universidad. No es extraño ver en la portada de los periódicos noticias relacionadas con hallazgos arqueológicos u otro tipo de acontecimientos de relevancia histórica, y en televisión es frecuente la emisión de documentales que se ocupan del pasado. Los japoneses valoran los contactos con las culturas china y coreana como formadoras de su cultura, y las relaciones con Occidente, durante el siglo cristiano y a partir del siglo XIX, como igualmente determinantes en su andadura como nación. Son conscientes de los daños ocasionados por Japón durante sus agresiones imperialistas en Corea, China y Manchuria, y de su responsabilidad en la Segunda Guerra Mundial. El pasado de Japón es dividido por los propios japoneses en siete grandes etapas o edades: prehistórica o senshi, protohistórica o genshi, antigua o kodai, medieval o chûsei, premoderna o kinsei, moderna o kindai, y contemporánea o gendai. Cada una de ellas suele subdividirse en unidades de periodicidad más específicas.

Los primeros datos conseguidos sobre la población del archipiélago japonés datan de hace 30.000 años, aunque es probable que las islas estuvieran habitadas previamente. Dado que no existen documentos escritos anteriores al siglo VIII, todo estudio con anterioridad a estos ha de basarse en restos arqueológicos y fuentes documentales chinas o coreanas que hagan referencia a Japón. Los arqueólogos dividen la prehistoria en cuatro grandes períodos: una etapa paleolítica y precerámica anterior al 10.000 a.C.; el período Jômon (ca.10.000-ca. 300 a.C.) durante el cual se introdujo la fabricación de la cerámica; el período Yayoi (ca.300 a.C.-300 d.C.) en el que la utilización del metal y la agricultura de carácter sedentario se generalizaron; y el período Kofun (ca.300-710), edad de las grandes tumbas, que evidencian los inicios de la centralización del poder político. Este último período de transición a la era histórica, en la que se incorpora la escritura, es también encuadrado en el período protohistórico.


Antes de finalizar el período Yayoi, desde alrededor de mediados del siglo III, los clanes en la región de Yamato y en otras áreas del centro y oeste de Japón comenzaron a levantar montículos funerarios donde enterrar a sus jefes. Las de mayor dimensión se elevaron en Yamato, zona de mayor preeminencia que controlaba políticamente el resto del país. El periodo Asuka (593-710) marca la fase final de esta transición entre el período protohistórico y su entrada en la historia. Este período arranca del establecimiento de la emperatriz Suiko en su palacio de Toyoura en la región de Asuka en Yamato, al sur de la actual Nara. Ese mismo año, 593, el príncipe Shôtoku se convirtió en su regente. El budismo, introducido a mediados del siglo VI encontró en él y en su corte el mayor apoyo que pudo imaginar.Tanto en arquitectura y urbanismo, como en política, se siguieron los modelos chinos y coreanos y, tomando prestada su escritura, se comenzaron a recoger los primeros anales históricos.

Desde el siglo VIII Japón era el segundo país de Asia Oriental, sólo inferior a China, en sus realizaciones políticas y culturales. Los japoneses asimilaron muchos elementos de la civilización china. Sin embargo, en casi todos los campos marcaron con su propia impronta lo que habían aprendido, de modo que mantuvieron un estilo cultural propio. Mil años después, Japón fue el primero de los países asiáticos orientales en adaptarse a la civilización occidental. Pero, una vez más la fusión cultural resultante muestra el sello distintivo de la herencia histórica propia de Japón. Hoy, las viejas generaciones hablan con cierto tono despectivo de una "nueva raza" (shin-jinrui) de japoneses. Se refieren a los que nacieron después de la Segunda Guerra Mundial y poseen unos intereses y valores que se ven muy distintos a los suyos. Dicha generación, y las que le han seguido, parecen menos disciplinadas, más agresivas, individualistas, occidentalizadas y consumistas. Pero, aun así, es indudable que los shin-jinrui comparten la mayor parte de los valores culturales de sus mayores, haciendo hincapié en los que han contribuido a su destacada posición económica en el ámbito internacional: educación, trabajo duro, disciplina, armonía familiar y grupal, consenso y prioridad de los objetivos nacionales sobre los personales. Más acordes con la cultura occidental que las pasadas generaciones, no por eso han dejado de identificarse con la historia y la cultura de su país.


En el 710 una nueva capital fue diseñada de nueva planta en Nara según los modelos de la capital china de Chang´an de la dinastía Tang. Durante los años que en esta ciudad se mantuvo la capitalidad, Japón recibió numerosas influencias culturales y tecnológicas del continente. Se compilaron las primeras crónicas históricas, el Kojiki (712) y el Nihon shoki (720); el budismo y el confucianismo fueron utilizados con fines políticos para favorecer a la autoridad en el poder y los templos se ramificaron extendiendo sus brazos por todo el país; se centralizó el gobierno y se inició el censado de la población y de la posesión de la tierra. En el 794 se decidió un nuevo traslado de la capital, en esta ocasión se estableció donde se levanta hoy la moderna ciudad de Kyôto. Ésta iba a convertirse en el lugar de residencia permanente del emperador, y en la capital del país hasta el siglo XIX, cuando la capitalidad se trasladó a Edo, la actual Tokyo. El período que va desde el 794 al 1185 se denomina período Heian.

Éste supuso la total asimilación de la cultura china y el florecimiento de una elegante cultura cortesana. Políticamente la corte imperial se vio dominada por los nobles de la familia Fujiwara y encontró dificultades en la proliferación de fuertes dominios llamados shôen, y por tanto, en mantener su control sobre las provincias. Ante la inexistencia de una fuerza militar centralizada y efectiva, los clanes guerreros comenzaron a acumular poder, primero en las provincias y después en la corte. Así la familia de los Taira desplazó a los Fujiwara y ejerció su poder a mediados del siglo XII.

Los Taira fueron barridos del poder en 1185, de nuevo por un clan guerrero, el encabezado por Minamoto no Yoritomo, quien recibió el título de shôgun, general en jefe de los ejércitos del emperador, y estableció un gobierno militar en Kamakura, una pequeña ciudad al este de Japón. Las cuatro primeras centurias de dominación del guerrero cubren el período Kamakura (1185-1333) y el período Muromachi (1333-1568), y suelen ser descritas como la era feudal de Japón. El gobierno del shôgun asumió el control de la administración de justicia, la sucesión imperial, y la defensa del país contra los intentos de invasiones mongolas a finales del siglo XIII. Primero fue encabezado por Yoritomo y sus hijos, pero con posterioridad, dada la edad de los sucesores, fueron los regentes de la familia de los Hôjô quienes ejercieron el control sobre la nación. En 1333 una coalición encabezada por el emperador Go-Daigo, que pretendía restaurar la perdida autoridad, desbancó del poder a los Minamoto. Fue la familia de los Ashikaga, que había apoyado al emperador, quien consiguió de nuevo hacerse con el poder del shogunato. Ashikaga Yoshimitsu fue capaz de dominar a los poderosos clanes provinciales, que le ofrecieron su apoyo. Cuando su fuerza se debilitó, dichos clanes comenzaron a rivalizar entre ellos y con el shôgun, lo que dio lugar al inicio de las guerras Ônin (1467-1477). El país entró en un período de guerra endémica conocido como "período de los Estados en Guerra" (1467-1568), en el que los señores feudales, ignorando el poder del shôgun y del emperador, se enfrentaron unos con otros por la hegemonía local.


Desde mediados del siglo XVI se inició un movimiento en favor de la reunificación del país en el que destacaron como protagonistas Oda Nobunaga, Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Leyasu. El breve pero espectacular momento en el que Nobunaga y Hideyoshi ejercieron su poder y comenzaron a dar una nueva forma a las instituciones feudales es conocido como período Momoyama (1568-1600) o Azuchi-Momoyama. Tras sucederse uno a otro en el poder, fue Tokugawa Leyasu el que, alcanzando una victoria definitiva sobre los seguidores de la casa de Toyotomi en la batalla de Sekigahara en 1600, asumió un poder que duraría cerca de doscientos cincuenta años en manos de su familia. Esta batalla marca el inicio del período Edo (1600-1868). Leyasu estableció un cuidado orden político basado en un equilibrio en el que el shogunato controlaba Edo y el centro del poder, mientras que los daimyô, clasificados en función de su lealtad, gobernaban unos doscientos cincuenta feudos. Leyasu y sus sucesores fueron capaces de mantener la fortísima centralización del poder mediante este sistema, reforzando la distinción entre clases, institucionalizando para los daimyô un sistema de residencia alternada entre la capital y sus feudos, con la consiguiente lacra económica que suponía, erradicando el cristianismo, y controlando los contactos con el exterior. Esta estructura fue dominada por los samurais, y descansaban sobre el campesinado y los comerciantes las fuerzas económicas del país.


A pesar del opresivo sistema de gobierno de los Tokugawa, el país gozó de más de dos siglos de paz, en un relativo aislamiento del resto del mundo. Esta reclusión fue amenazada a mediados del siglo XIX por rusos, británicos y norteamericanos, quienes, lanzados por la revolución industrial a buscar nuevos mercados, presionaron a China y Japón para entablar contactos comerciales con estos dos grandes consumidores potenciales. El gobierno fue incapaz de mantenerse firme ante dichas presiones y tuvo que firmar tratados que dejaban en desventaja a Japón. Viendo la debilidad del poder del shôgun, los poderosos señores de Satsuma, Chôshû y Tosa, buscaron alianzas en la corte imperial para derrocar a los Tokugawa y restaurar el poder perdido al emperador. La restauración Meiji tuvo lugar en 1868 y marca el inicio de una nueva orientación del país, que pasó del aislamiento a la total apertura de sus fronteras no sólo territoriales, sino de todos los campos del saber. Siguiendo los modelos occidentales, Japón redactó su primera constitución en 1889, lo que abrió el camino para un gobierno parlamentario. Inició una fructífera andadura industrial y consiguió el suficiente poder militar como para enfrentarse a China en 1895, a Rusia diez años después, y en 1910 anexionar Corea. El período Taishô (1912-1926) se caracterizó por el reconocimiento internacional de Japón como una de las grandes potencias, por su gobierno democrático, el crecimiento de su economía, y su participación en la diplomacia internacional. El emperador Shôwa tomó el relevo en 1926, y continuó su papel de cabeza visible de la nación hasta 1989, año en el que falleció. El período Shôwa se inició con una mirada optimista, pero pronto, tras su agresión militar de Manchuria y China, Japón fue expulsado de la Liga de Naciones. El ultra nacionalismo y la opresión política dentro del país, llevó a su enfrentamiento con los Estados Unidos y las fuerzas aliadas en Asia y en el Pacífico.


La derrota de Japón en 1945, tras sufrir el bombardeo atómico, trajo consigo la ocupación del país por parte de los aliados, la desmilitarización, el desmantelamiento de los grandes imperios industriales de los zaibatsu, la renuncia del emperador a su divinidad, una nueva constitución, una mayor democratización, y un nuevo sistema educativo. Después de un largo y doloroso período de posguerra y reconstrucción del país, la economía japonesa empezó a ponerse a la cabeza del mundo industrializado en los años sesenta y setenta. Las Olimpiadas de 1964, celebradas en Tokyo, ayudaron a su relanzamiento internacional. La nación prosperó gracias a los esfuerzos de los japoneses, que pusieron gran énfasis en la educación y la frugalidad. En los últimos años, bajo la presión internacional sufrida, ha iniciado la liberalización de su mercado con intentos de equilibrar una economía basada casi exclusivamente en la exportación, haciendo más sencilla la importación de productos extranjeros. Esta política se encuadra dentro de las iniciativas que se están realizando para conseguir la verdadera internacionalización de su sociedad.

CONTEXTO HISTÓRICO SOCIAL DE LA LITERATURA CHINA-LITERATURA I BLOQUE II

CONTEXTO HISTÓRICO SOCIAL DE LA LITERATURA CHINA[1]



La literatura china tiene una historia que se remonta desde los más antiguos archivos oficiales dinásticos conservados hasta las obras de ficción surgidas durante la dinastía Ming para el entretenimiento de las masas letradas de China. Se calcula que hasta el siglo XVII se habían producido en China más textos escritos que en el resto del mundo.
La difusión de la técnica de la impresión xilográfica durante la dinastía Tang (618-907) y la invención de la imprenta de tipos móviles por Bi Sheng (990-1051) durante la dinastía Song (960-1279) permitió una propagación sin precedentes del conocimiento escrito por toda China.
La literatura china ha influido de forma extraordinaria en la literatura de países cercanos, especialmente Japón y Corea. Algunas obras de la literatura china son muy populares y se reeditan constantemente en todo el mundo, como por ejemplo el Dào Dé Jing o El arte de la guerra.
Durante siglos la literatura china ha sido no sólo una reflexión sobre la sociedad y la vida, sino que también ha tenido un fuerte contenido político. Muchos literatos eran altos funcionarios o filósofos que estudiaban y proponían nuevas formas de gobierno para China.
Los primeros documentos provienen de la dinastía Zhou. De muchos períodos de la historia de China se conservan obras de todo tipo (tratados filosóficos, libros de historia o recopilaciones de poemas), que nos permiten conocer el pensamiento y la vida de épocas muy antiguas.La tradición literaria de China no es de las más antiguas del mundo. Es superada en miles de años por las tradiciones literarias del Cercano Oriente y Egipto. Sin embargo se puede afirmar que es la tradición que puede presumir de mayor continuidad a lo largo de la historia.
Los primeros testimonios literarios, o al menos considerados literarios en China, son las inscripciones encontradas en los caparazones de tortuga utilizados para adivinar durante la dinastía Shang (siglo XVI a XI a.C.) y las oraciones grabadas en los bronces sacrificiales de esa misma dinastía. En estas inscripciones ya aparecen los primitivos caracteres chinos, que con sus variedades y evoluciones se seguirán utilizando hasta hoy en día.
La literatura china abarca una asombrosa variedad de géneros, muchos de los cuales habitualmente no son considerados obras literarias en Occidente. Una buena muestra de los mismos, y la forma en que deben utilizarse se puede tener con la lectura del libro "El Corazón de la Literatura y el Cincelado de Dragones", una ambiciosa obra de crítica literaria escrita por Liu Xue que en el siglo V de nuestra era que nos permite asomarnos al complejo mundo literario de la China antigua.
Entre los filósofos cuyos textos tienen un gran valor literario, a la vez que político y moral, se cuentan personajes de la fama y la reputación de Confucio (孔子 Kǒngzi), Laozi (老子) supuesto autor del Dào Dé JingZhuangzi (莊子), Mencio (孟子 Mèngzi) y Mozi (墨子). También la obra de Sunzi (孫子), El arte de la guerra (孫子兵法 Sunzi bingfa) no es sólo, como su nombre indica, un manual militar, sino también una obra de gran valor literario.
De los filósofos citados anteriormente seguramente el más influyente ha sido Confucio y su escuela, puesto que el confucianismo fue elevado a la categoría de religión de estado durante la dinastía Han. Se trata de un éxito impensable para un filósofo, que, como otros muchos de su época, vagaba de reino en reino ofreciendo sus servicios a los mandatarios para aconsejarles en las tareas de gobierno, sin conseguir que le hicieran demasiado caso o le nombraran para un cargo importante.
Textos clásicos chinos[editar]
  • Los cinco clásicos (, Wǔ jīng) son:
    • El clásico de la poesía (诗经, Shī Jīng) también conocido por el nombre de Libro de las odas. Está formado por 305 poemas divididos en 160 canciones populares, 74 canciones para festividades cortesanas, 31 canciones para ceremonias cortesanas más solemnes y 40 himnos y eulogías, cantadas en las ceremonias de sacrificios a los dioses y espíritus ancestrales de la casa real. Esta obra se considera tradicionalmente una recopilación realizada por el propio Confucio.
    • El clásico de la historia (书经, Shū Jīng). Es una recopilación de documentos y discursos supuestamente escritos por mandatarios y funcionarios de las dinastías Xia, Shang y Zhou Occidental. Contiene ejemplos de prosa china temprana.
    • El clásico de los cambios (, Yì Jīng), también llamado Libro de los cambios o Libro de las mutaciones. Es un manual de adivinación basado en el significado de ocho trigramas, atribuido al emperador mítico Fu Xi. Estos trigramas están compuestos de tres líneas paralelas rectas. Cada una de ellas puede ser continua o discontínua. En la época de Confucio también se usaban combinaciones de dos trigramas, dando lugar a los conocidos 64 hexagramas.
    • El clásico de los ritos (, Lǐ Jì) describe ritos antiguos.
    • Los anales de las primaveras y los otoños (春秋, Chūn Qiū). Es un registro histórico del estado de Lu, donde nació Confucio, al que se le atribuye la obra. El título da nombre a una etapa de la historia de China, Primaveras y Otoños, anterior a la unificación bajo la dinastía Qin.
    • El clásico de la música (乐经) se denomina a veces el sexto clásico, pero está perdido desde los tiempos de la dinastía Han.
Obsérvese que en varias obras anteriores aparece el sinograma  (Jīng) que significa libro canónico o clásico. El sinograma  (Shū) significa o designa libro a secas. Tanto los cuatro libros confucianos como los cinco clásicos eran objeto de estudio obligado para los eruditos confucianos.
El taoísmo es una corriente filosófica casi contemporánea del confucianismo. A menudo los eruditos taoístas y confucianos competían para obtener el favor de los mandatarios y gobernar siguiendo las enseñanzas de sus respectivas escuelas filosóficas.
  • Clásicos taoístas:
    • El clásico de la vía y la virtud (道德, Dao De Jing). Resulta muy difícil traducir los términos chinos  (Dao) y  (De), por este motivo la obra es más conocida en occidente por el nombre de Daodejing o, incluso, por el de una romanización más antigua Tao Te Ching. Es atribuido a Lao Zi. Se duda de la existencia de Lao Zi.
    • El clásico de la perfecta vacuidad, atribuido a Lie Zi.
    • Zhuang Zi. Atribuido al filósofo del mismo nombre.
Hay otras muchas obras antiguas consideradas clásicas. En el título de algunas incluso aparece el sinograma  (Jīng), pero no se pueden adscribir a las categorías anteriores.
Existen obras cortas pensadas para facilitar el aprendizaje de los niños.
  • El clásico de los tres caracteres (三字經 San Zi Jing). Es un manual confuciano, para niños, escrito en versos de tres sinogramas. Servía para familiarizar a los niños con la doctrina confuciana y enseñarles algunos sinogramas importantes.
  • El clásico de los mil caracteres (千字文). En este texto aparecen mil caracteres sin que se repita ninguno. Servía para aprender los sinogramas más usuales.
  • Los cien apellidos. Consta de 100 sinogramas correspondientes a los apellidos chinos más comunes.
Uno de los libros chinos más traducidos y comentados en occidente es:

Merece ser destacado también el poeta Qu Yuan (屈原) y su obra Chuci (楚辭, Las elegías de Chu).


[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_de_China


CONTEXTO HISTORICO DE LA LITERATURA HEBREA-LITERATURA I BLOQUE II


CONTEXTO HISTÓRICO DE LA LITERATURA HEBREA[1]



El Antiguo y el Nuevo Testamento han actuado siempre como una fuente inagotable de inspiración para muchos escritores de la literatura occidental.

1. Contexto histórico y social

Los textos de la Biblia pertenecen al pueblo hebreo y se elaboraron a lo largo del primer milenio antes de Cristo. En estos textos aparece un Dios único, que inicialmente era concebido como protector de los hebreos en los combates contra sus vecinos: filisteos o amonitas. Después adquirió un carácter de compromiso moral. De esta concepción derivan el judaísmo, el cristianismo y el islamismo.

Se cree que las tribus hebreas, de lengua semita, se establecieron en el valle del río Jordán en el siglo XIII a. C., después de haber estado en Egipto durante generaciones, de donde salieron, según la Biblia, siguiendo a Moisés, primer legislador hebreo. Vencieron a los cananeos, después a los filisteos (de quien tomaron el nombre de Palestina) y posteriormente a los amonitas.

La monarquía se inicia con el rey Saúl. Su período de mayor esplendor fue en el siglo X aC durante los reinados de David y de su hijo Salomón. El rey David conquistó Jerusalén y la convirtió en la capital. Su hijo Salomón no consiguió mantener la unidad de las tierras hebreas: el sur, reino de Judea, con capital en Jerusalén, se le mantuvo fiel; en cambio, el norte se separó para constituir el reino de Israel, con capital en Samaria. Los dos reinos coexistieron desde el 941 aC hasta el 722 a. C., cuando los asirios conquistaron Israel. Judea sobrevivió hasta que los babilonios destruyeron Jerusalén el 586 a. C. Más adelante, los persas permitieron a los judíos que habían sido deportados a Babilonia regresaran.

La última de las dominaciones de Judea (dentro del contexto histórico de la Biblia) fue la romana, contra quien los judíos se rebelaron en más de una ocasión.


2. La Biblia: Antiguo y Nuevo Testamento

La palabra Biblia procede del griego y significa “libros”. Se divide en dos grandes grupos: El Antiguo Testamento y El Nuevo Testamento.

El proceso de formación de los libros de la Biblia abarca desde el siglo X aC al siglo II d.C.

Por lo que respecta al A T, lo forman 46 libros que responden básicamente a la historia de Israel: El Pentateuco, Los Libros Históricos, Libros de los Profetas, Libros de Sabiduría, La Poesía Lírica y La Literatura Apocalíptica.

El N T es un conjunto de 27 escritos redactados casi todos durante la segunda mitad del siglo I d. C: Los Evangelios, Las Epístolas, Los Hechos de los Apóstoles y El Apocalipsis.
La palabra testamento es traducción del griego diatheke que significa pacto o alianza que Dios ofreció a Israel (Mateo 26, 27). La Biblia se presenta, por lo tanto, como palabra de Dios e implica una serie de ideas de gran trascendencia filosófica y espiritual. La difusión de este mensaje supuso la imposición de la noción de un Dios único.

En los libros de la Biblia aparecen diversos géneros literarios: histórico, legendario, mitológico, poético, profético, sapiencial, epistolar…

Los textos se redactaron en hebreo, arameo (A T) y griego (NT). Dos traducciones han sido fundamentales: la del A T al griego, llamada Los Setenta, y la traducción de la Biblia al latín de San Jerónimo, que la Iglesia adoptó, y que se conoce como Vulgata.

2.1 Antiguo Testamento

2.1.1 El Pentateuco

Nombre griego con el que se designan los cinco primeros libros de la Biblia (para los judíos constituyen su Torá, la ley). Relatan la historia de la humanidad desde la creación del mundo hasta los antepasados de Israel (Génesis), la historia del pueblo de Israel esclavo de Egipto y su liberación (Éxodo), normas de culto y ritos sociales (Levítico), censos de las distintas tribus (Números) y discursos normativos de Moisés (Deuteronomio).

2.1.2 Los Libros Históricos

Historiografía bíblica relata e interpreta el pasado de Israel: Josué, Jueces, Ruth, Samuel, Reyes y la “Obra histórica del Cronista”.

2.1.3 Los Libros de los Profetas

El Profeta no es el adivino sino el defensor de la fe en Yavé: Elías, Eliseo, Ajías de

Silo, Isaías, Jeremías, Ezequiel…

2.1.4 Libros de Sabiduría

Amplia gama de conocimientos, desde la habilidad artesanal hasta el ardid engañoso. Tienen una finalidad práctica: enseñar al hombre su posición correcta dentro del cosmos y adiestrarle para solucionar los problemas que la vida le va presentando. Sabiduría popular transmitida de padres a hijos. La obras más importantes son El Libro de Job y El Eclesiastés.

2.1.5 La Poesía Lírica

Básicamente hay tres libros de poesía lírica:

Salmos: expresión de sentimientos en lenguaje directo y simbólico.
Lamentaciones: cinco elegías por la destrucción de Jerusalén.

Cantar de los Cantares: colección de poemas de amor y epitalamios, que cantan la magia del enamoramiento, los suspiros por el amado ausente, la fantasía de la seducción, el éxtasis de la unión, etc. Destaca por la sonoridad, variedad rítmica, los diálogos estilizados y la sucesión de imágenes. Son muy importantes recursos fónicos como la aliteración, la asonancia, la rima, los juegos de palabras, las paronomasias y las onomatopeyas. También son característicos el sentido del ritmo, el empleo de paralelismos, reiteraciones, anáforas, antítesis, descripciones, símiles, metáforas, alegorías y símbolos.

2.1.6 La Literatura Apocalíptica

Escritos de resistencia que surgen en los períodos más trágicos de la historia de Israel. Pretenden desvelar (=apocalipsis) secretos divinos en torno a los misterios del más allá y los últimos tiempos. Estos secretos se revelan al protagonista, quien en sueños o por medio de un éxtasis visionario, es arrebatado al cielo, al Hades o incluso ante Dios. Durante la visión, repasa la historia del mundo, de su época contemporánea o bien relata el desenlace del universo o descubre los misterios que aguardan en el más allá.
Es literatura esotérica cuyas principales características son el simbolismo del lenguaje y las cifras, la cosmología mítica, el dualismo y el pesimismo.

Por ser simbólicos, los contenidos de los sueños y visiones requieren una interpretación; de ahí que con frecuencia aparezca el ángel intérprete que acompaña al vidente en sus viajes.

Los libros apocalípticos son Daniel, en el A T, y Apocalipsis de San Juan, de N T.

2.2 Nuevo Testamento

2.2.1 Los Evangelios

Narran la vida de Jesucristo. Fueron escritos por San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan.

2.2.2 Las Epístolas

Cartas didácticas escritas por San Pedro, San Juan, Santiago, San Judas y San Pablo.

2.2.3 Los Hechos de los Apóstoles

Escrito por San Lucas: predicación en Jerusalén, promulgación del Evangelio y propagación del cristianismo en el mundo pagano, y viajes apostólicos de San Pablo.

2.2.4 El Apocalipsis

Apocalipsis significa revelación. Predice el final de los tiempos en estilo alegórico y abunda en visiones imaginativas. Anuncia el triunfo del cristianismo y de la Iglesia. Fue escrito por San Juan.


[1] http://literaturauniversalegroj.blogspot.mx/2008/09/literatura-hebrea.html


CONTEXTO HISTORICO DE LA LITERATURA EGIPCIA-LITERATURA I BLOQUE II


CONTEXTO HISTORICO DE LA LITERATURA EGIPCIA[1]


Egipto surge en la prehistoria en estrecha relación con el río Nilo que atraviesa el legendario país fluyendo hasta el mediterráneo y determinando su culta existencia. Las crecidas regulares y periódicas que experimenta el caudal por el deshielo de las nieves con el consiguiente desbordamiento de las aguas e inundaciones de las tierras hacen la vida y la historia de Egipto. Las inundaciones crean un limo que actúa como fertilizante natural de las tierras favoreciendo la producción agrícola y en consecuencia, la concentración de la vida humana a lo largo del valle del río. Incluso el año para los egipcios es reflejo de esta peculiaridad geográfica. Se divide en tres estaciones según la situación de las aguas del río. Es lo que se llama 'calendario nilótico'. Egipto es el don del sol. Nada podría el Nilo con su limo fertilizador sin el sol que nutre las tierras y las vivifica. El único astro que reina y domina en Egipto es el sol. Él es el que cría las plantas, regula las inundaciones y funde las nieves. Es el astro mágico que anima a las almas. Cuando vayáis a Egipto veréis que el día empieza con un estadillo de luz. Las otras estrellas no brillan con el brillo como lucen en las tierras altas del planeta tierra. Egipto es un país de tumbas. Más acertado sería decir, Egipto está poblado de personajes vivos, si el vivir es existir como espíritus y entes de razón. Las tumbas en Egipto son moradas. Allá van a morar los difuntos con otra vida diferente pero no peor que la que tienen cuando vivían.

Egipto es tierra de muchas cosas, es tierra de piedras. Tanto el Valle del Nilo como el Delta carecen de madera. Los egipcios tuvieron que importar los postes y las vigas de Siria. El limo del Nilo tampoco era un material muy apropiado para elaborar ladrillos y recurrieron a los bloques de piedras. Ellos se enorgullecen de haberlos descubierto y haberlos labrado. Egipto también es tierra de jeroglíficos, llegando la caligrafía a perfección nunca superada. Una piedra encontrada en 1789 en Roseta, en el Delta del Nilo, sirvió para descifrar los jeroglíficos egipcios. Es tierra de dioses, polvareda de dioses. Entre los numerosos dioses egipcios adorados bajo formas materiales, se distinguen dos categorías. Los dioses de culto local, de ciudad y provincia, y los dioses oficiales que se consideran creadores y cuidadores del mundo. Para ellos se construyen los grandes templos. Se les representa como animales o con cuerpos humanos y cabeza de animal o algún atributo de estos, con representaciones teleomórficas.  Anubis, dios de los muertos, se le representa como un hombre con cabeza de 'chacal'. Horus, protector de los reyes en vida, le representa el 'halcón' u hombre con cabeza de halcón que lleva el disco solar sobre la cabeza. Isis, considerada como la esposa de Osiris y la madre de Horus, es representada en ocasiones, con dos cuernos liriformes que encerraban el disco solar. Osiris, dios de la fertilidad y del más allá se le representa con una 'momia'. A él hay que rendir cuenta después de la muerte.

Giedion escribe 'el origen de la religión descansa en el anhelo del hombre por entrar en contacto con las fuerzas sobrenaturales, el de prologar la vida y continuar la existencia después de la muerte'. Este último pensamiento es muy importante para los egipcios. Creían que el hombre se componía de elementos materiales y espirituales. Entre ellos estaba el Ka, que continuaba después de la muerte en la tierra. Durante el día estaba fuera y durante la noche descansaba en el cuerpo. Era el elemento de fuerza vital, como un doble mortal que confiere a la persona protección y vida en el más allá. Abandona el cadáver y está condenado a vagar siempre pero si consigue volver al cuerpo, volvería a la vida. Para que esta segunda existencia fuera posible, había que asegurar el mantenimiento eterno del cuerpo, de ahí la momificación. El Ka no puede vivir solo, necesita el cuerpo. Las distintas vísceras se colocan en unos vasos canopes o canónicos que representan los cuatro hijos de Horus y sus cuatro hijos protegen cuatro partes del cuerpo: Apis (mono), los pulmones. Duamutef (Chacal), el estómago. Amsite (humano), el hígado y Aebsenuf, (gavilán), los intestinos. Después de la momificación se celebra 'la apertura de la boca', conjuros que los sacerdotes realizaban para atraer el Ka del difunto y mediante un instrumento tocaban la boca del cadáver y el Ka penetraba nuevamente en él. También este ritual se efectuaba sobre las esculturas que podían ser soportes del Ka si la momia se destruía.

Los rasgos de la vida de Egipto son propios de pueblos que como él ha tenido la oportunidad de envejecer y al igual que muchas grandes civilizaciones, también tienen un pasado prehistórico. Es seguro que en esta época hubo un clima moderado en la última época glaciar y pudo estar ocupado por cazadores-recolectores que manejaban primitivos útiles de piedra. A los egipcios se les llama de etnia hamítica. Pero esto solo significa que eran descendientes de Ham o Cam distinta a la de Sem. Se ha descubierto que eran mezclas de distintas etnias. Hacia el quinto milenio antes de J.C. debió ser invadido por comunidades de origen africano en posesión de útiles de piedra pulida y cerámica. Debían conocer metales porque se habla de ellos como de hombres herreros. Lo más probable es que vinieran siguiendo la corriente del Nilo Blanco y del Nilo. Así tendríamos dos pueblos, los aborígenes y los herreros. Hay quienes opinan, Flinders Petrie, que en las antiguas representaciones de los relieves de las tumbas aparecen seis tipos de egipcios. De cualquier modo, la historia de estos antiguos tiempos predinásticos la conocemos vagamente por una serie de relieves grabados en pequeñas placas de pizarra a las que llamamos paletas, aunque la información es incoherente y confusa. Esta es la dificultad de la egiptología. Hay material muy abundante pero fragmentario. Y esto parece suceder incluso en las primeras dinastías. Es al llegar a la dinastía decimoctava cuando ya no existen dificultades, prácticamente, para interpretar las fuentes. En las anteriores dinastías, los egiptólogos suelen tener grandes desacuerdos y conscientes de las limitaciones que ofrecen los materiales manejados, no piden gran precisión en la cronología histórica, aunque sí se ha formado cierta urdimbre sobre la que se sigue tejiendo y retejiendo la historia de los hechos.

[1] http://www.homines.com/arte/antiguo_egipto/index.htm


CONTEXTO HISTORICO DE LA LITERATURA SUMERIA-LITERATURA I BLOQUE II


Contexto histórico de la literatura Sumeria[1]


Mesopotamia, llamada por los griegos “país entre ríos”, corresponde a un área geográfica de aproximadamente 80 mil kilómetros cuadrados delimitada por los ríos Tigres y Eufrates, los cuales posibilitan la vida y el asentamiento de una de las civilizaciones mas poderosas e influyentes de la antigüedad. Comprende el actual Irak, Irán y zonas de Siria

Estos ríos fueron fundamentales para las civilizaciones de esta zona hasta el punto de definirse, de acuerdo con la tesis del norteamericano Kart August Wiitfogel como una civilización hidráulica. Con esto quiere decir que la supervivencia de los pueblos asentados en esta región basaron su esplendor y surgimiento gracias a los ríos que bañaban sus pueblos.

Los núcleos más importantes de las civilizaciones mesopotámicas se asentaron en los principales cursos de agua de la zona: a saber Tigres y Eufrates.

Fueron los sumerios la primera civilización o pueblo en instalarse en esta zona. Según la hipótesis de mayor peso, su procedencia sería de la región del Cáucaso o de algún sector cercano al mar Caspio. Su fecha de llegada a esta zona tampoco se sabe a ciencia cierta dejando como fecha establecida a comienzos del IV milenio a.C.

Cuando los sumerios llegaron a esta zona, hallaron una población ya instalada, los semitas, quienes tenían su propia civilización y organización. La superior cultura de los sumerios les permitió imponerse sobre aquella y en un proceso de mixtificación acabaron por englobar en sus estructuras más desarrolladas a los semitas.

A mediados del III milenio a.C. fueron los acadios bajo el mando de Sargón quienes logran establecer su propia dinastía. Logrando establecer una relación comercial con los derrotados sumerios. El carácter beligerante y belicoso de su rey lo hizo entrar en constantes luchas contra otros pueblos que querían invadir la zona.

Sin embargo fueron los qutu quienes logran expulsar a lo acadios de la zona y quienes logran establecer un renacimiento de la civilización sumeria. Pero esto dio lugar a una serie de ciudades estado en guerra en donde cada una de ellas trataba de imponer su visión de mundo al resto.

Entre 1792 y 1750 a.C Hammurabi rey de Babilonia fue quien logró dar forma al primer cuerpo legal de derechos y deberes de los ciudadanos de la región.

La gran Babilonia a cuyo nombre significa La Puerta de los Dioses, vive en estos años su máximo esplendor cultural y político.

A partir del 1500 a.C. la región se vera envuelta en tiempos violentos, mientras que en Egipto se consolida el Imperio Nuevo. El imperio hitita domina Anatolia, la actual Turquía y el reino mitani el cual controla la cuenca alta del Eufrates. Las relaciones son tensas, se sitian as ciudades y se libran batallas a campo abierto. Durante este periodo y hasta el 1150 las ciudades del sur de Mesopotamia están dominadas por la dinastía casita quienes tenían su capital en Babilonia

Hacia el año 1000 a.C. comienza la dominación del imperio asirio que durara aproximadamente hasta el 700 a.C. con una extensión desde el Mediterráneo hasta las llanuras del territorio iraní.

En el año 612 una coalición enemiga destruye el imperio asirio. En el 539 son los persas quienes toman el mando de la zona mesopotámica. Ciro el Grande será el fundador de un imperio que se extenderá por Irán, Mesopotamia, Siria, Asia Menor, Tracia y parte de la India. Uno de sus grandes gobernantes Darío fijara y fundará Persépolis, ciudad rica en demostraciones de poder gracias a sus palacios, tumbas de reyes y construcciones que darán cuenta del esplendor de la civilización persa. Sin embargo diversas rebeliones y guerras debilitarán el poder persa, y será el macedonio Alejandro Magno quien dará un vuelco, un giro de tuerca en la historia de toda esta zona en el año 331 a.C al derrotar a los persas y será este momento el que marcará el fin en la historia de una de las grandes civilizaciones de la época, para trasladar nuestra mirada a las nacientes civilizaciones del Mediterráneo.

[1] http://escrituraenmesopotamia.blogspot.mx/2009/05/contexto-historico.html


CONTEXTO HISTORICO GEOGRAFICO, SOCIAL Y CULTURAL DE LA LITERATURA GRIEGA-LITERATURA I BLOQUE II


CONTEXTO HISTORICO GEOGRAFICO, SOCIAL Y CULTURAL DE LA LITERATURA GRIEGA

Grecia se encuentra situada en la península del Peloponeso, se encuentra unida a Europa en la parte insular, mientras que tienen una buena porción de costas e islas en el mar Egeo, ello le dio una importante tradición náutica y comercial. Posee una superficie rocosa, montañas partes áridas, pequeñas depresiones y valles; su clima es variado predominantemente cálido y húmedo. Lo que le permitía en la antigüedad el cultivo del trigo, vid y olivo. En cuanto a la ganadería los griegos se dedicaban al pastoreo de ganado caprino y lanar.

Hasta antes del siglo VIII  a. C. la sociedad griega era eminentemente rural y la principal riqueza era a propiedad de la tierra, estaban organizados en cortijos, que eran territorios en los que habitaba la familia, los campesinos y esclavos, allí se producía todo lo necesario para la subsistencia y vendían algunos excedentes.

Al principio el comercio se realizaba mediante el trueque, después se empezaron a utilizar lingotes de oro y más tarde, a finales del siglo VIII a. C. se empezó a utilizar la moneda, lo cual intensifico el comercio, la acumulación de capitales y el fortalecimiento de las ciudades-estado (polis) principalmente los puertos.

Las dos polis más importantes fueron Esparta y Atenas. Inicialmente  el poder de la polis era monárquico y militar, el rey ejercía la  jefatura de la milicia, pero también era responsable de la justicia y la religión; su poder no era absoluto: estaba sometido aun consejo de ancianos que en Esparta recibió el nombre de  gerusia.

La vida pública dependía del consejo y de la aristocracia, al paso del tiempo hacia el 621 a. C. Dracón elaboro un código que castigaba duramente las faltas y en 500 a. C. Solón  normo el sistema de monedas pesos y medidas, además deposito la justicia en manos de tribunales integrados por voluntarios, razón por la cual se le conoce como el padre de la democracia. Los ciudadanos libres se reunían en el Ágora para discutir los asuntos del Estado.

Durante el siglo V a. C. Pericles fue elegido como Estratega de Atenas, domino el mundo griego; es la época de plena democracia, existió una política de obras públicas, los cargos públicos se ocupaban del sorteo, durante poco tiempo y a cambio de un salario. Hubo un gran esplendor comercial, se fundaron varias colonias que pagaban tributo (parias), se dio el desarrollo marítimo, de la explotación de minas y de un sistema bancario. Florecieron las artes y la filosofía.


Había clases sociales: nobles, esclavos y trabajadores libres. De ellos solamente a los nobles se los consideraba ciudadanos y podían participar en el gobierno.

En el siglo VI y V a. C. en Atenas se tenían algunas instituciones que constituían el aparato gubernamental: Arcontado (administración y justicia), Estrategas (preparación y dirección del ejercito), Senado (elaboración de leyes) Tribunal de los Heliastas o Asamblea Popular, que aprobaba las leyes y el Areópago, que se encargaba de los asuntos religiosos y las buenas costumbres.

Los griegos hablaban cuatro dialectos principales: (Eólico, Dórico, Jónico Y Ático) con ellos expresaron su amor a la belleza. Su actividad intelectual fue intensa, su objetivo era resolver problemas relativos al universo, y al hombre, por lo que cultivaron las artes y las ciencias.

La astronomía y la matemática fueron cultivadas por Tales de Mileto y Pitágoras. En la medicina destaca Hipócrates y en la historia, Heródoto, Tucicides y Jenofonte.

En Atenas, Pitágoras, Gorginas y Calicles, iniciaron las escuelas filosóficas y retóricas. Sócrates, Platón y Aristóteles fueron sus mejores exponentes.

En general todas las ciudades tuvieron escuelas con las mismas características, excepto en Esparta, donde la educación era militarizada.

Mientras que las niñas eran educadas en el gineceo para las labores domésticas en tanto esperaban una oferta matrimonial, los niños vivían en el hogar dedicados  a los juegos y cuidados por la madre. A los siete años, los varones acudían a la escuela privada, acompañados por un esclavo llamado pedagogo. Allí les enseñaban a leer, escribir y contar, además de literatura y música. A los  catorce años aprendían gimnasia y al cumplir los dieciocho debían hacer estudios militares que duraban dos años, al término de los cuales adquirían los derechos y deberes ciudadanos, previo juramento de obedecer las leyes y las ordenes de los magistrados.

Los dioses griegos que tuvieron origen en la fusión del panteón cretense con el del pueblo aqueo, adoptaban la figura humana y personificaban  las fuerzas del universo. En ocasiones eran justos y otras veces, crueles y vengativos; eran impredecibles, volubles. Los más importantes vivían en el Olimpo, que es la montaña más alta del territorio.

Los mitos creados están llenos de dioses sabios, entrometidos, monstruos y guerras.

En general todas las manifestaciones artísticas tuvieron como inspiración a los distintos dioses que habitaban en el Olimpo.

Se dedicaron a las divinidades toda clase de templos majestuosos, esculturas, pinturas, música, danza, obras literarias, entre estas destacan la Ilíada y la Odisea de Homero y las tragedias de Esquilo, Sófocles y Eurípides.  (BAEZ & FLORES, WONG, 2008)